Entre un dispositivo tecnológico y una hoja blanca con colores, acuarelas o plastilina, entiendo que vas a preferir el dispositivo tecnológico porque es lo que te resulta más fácil y rápido para calmar al niño. Te comprendo perfectamente porque nuestro ritmo de vida es rápido, agitado y si podemos evitar perder minutos negociando con nuestro hijo eso es la gloria.
Ahora bien, cuando ofreces un dispositivo tecnológico es como abrir una gaseosa, recuerdas ese sonido que hace al destapar que incluso te hace salivar porque sabes que te vas a refrescar. Esto mismo pasa en el niño cuando ofreces tu teléfono móvil, la Tablet, entre otros. Su cerebro se prepara para recibir esa carga de información, la ansiedad se hace presente de forma silenciosa y la adicción al dispositivo comienza a construirse. Luego comienzas a notar cambios no tan asertivos en su conducta y comienzas a buscar el origen ignorando por completo que se trata del equipo tecnológico.
Es importante aclararte que no estoy en contra de los video juegos, de Youtube Kids, entre otros canales que generan al niño espacios de “diversión” lo que realmente me ocupa es el tiempo que pasan sumergidos en esa falsa realidad, lo que me ocupa es el contenido que muchas veces ofrecen estos canales digitales como “publicidad” que son un mensaje directo a un cerebrito que esta absorbiendo todo en su entorno.
¿Qué hacer?
Comienza a negociar con tu hijo espacio asertivos donde REALMENTE drene sus emociones, sentimientos, sentir, estrés y ansiedad.
Los Mándalas son una estructura de diseños concéntricos que representan la composición fractal o repetitiva del universo y de la naturaleza. Mándala es una palabra de origen sánscrito y significa ‘círculo’; representa la unidad, la armonía y la infinitud del universo mediante el equilibrio de los elementos visuales.
En español, se admite tanto la versión más común con pronunciación grave (mandala), como la pronunciación esdrújula (mándala). No tiene nada que ver con el contexto religioso o de cultos, son imágenes que generan a nuestro cerebro sensación de calma y tranquilidad.
A través de los Mándalas, podemos cultivar la Arteterapia la cual es una estrategia que relaja a tu hijo por completo, no me creas a mí, te invito a probarlo.
Descarga los Mándalas que te dejo en este espacio, desocupa una mesa, a consciencia de que se puede manchar, toma previsiones para no interrumpir el momento reclamando a tu hijo. Coloca colores, acuarela o tempera, pinta/dedos, plastilina, pinceles, un vasito con agua e incluso tizas de colores. Ofrece los Mándalas, dile a tu hijo: “aquí tienes todos estos materiales, la idea es que pintes estos Mándalas como tu desees hacerlo” y retírate del espacio. Si te pide hojas en blanco, puedes dárselas.
Puedes dejarlo cerca de una o dos horas, incluso más tiempo, es importante que observes su conducta luego de terminar y comiences a darte cuenta de los beneficios que a corto plazo va a generar esta práctica. Puedes repetirla tantas veces el niño te la pida.
Y… Si eres de esos papás o mamás que defiende la posición de que su hijo es tan inquieto que no hará esto, PERMíTETE dar el paso, INTENTALO una y otra vez hasta lograrlo, verás que sí es capaz y tendrás grandes cambios en su conducta.


