Día Mundial del Bienestar Mental para Adolescentes, ¿Cómo funciona el cerebro adolescente?
Somos parte de una sociedad que realmente aborrece el tema de la salud mental hasta que una embestida personal les hace reaccionar de forma individual, lo que se traduce en; sí algún familiar o yo somos diagnosticados con alguna patología vinculante al área de salud mental, entonces hago voz del tema y lo transformó en prioridad, sí esto no ocurre entonces lo minimizo, no ofrezco información a mis hij@s y soy uno de los precursores para que el bullying por desconocimiento haga estragos en la vida de un ser humano que ya de por sí la tiene difícil.
Cada 2 de marzo se Celebra el Día Mundial del Bienestar Mental para Adolescentes, aún nos cuesta dar espacio a la importancia del psicólogo en la vida de nuestros hij@s, acudimos cuando sentimos que “algo” no está “bien” o alguien nos siguiere que “necesitamos ayuda profesional” Escuchar la palabra psicólogo, genera un frio paralizante en el cuerpo y en muchos casos negación. Seguimos en ese cliché que nos invita a creer que cuidar de nuestra salud mental es un asunto exclusivo para “locos”
Promover, Proteger y cuidar de la salud mental de mi hij@ debe ser prioridad desde muy niñ@, enseñarle que el psicólogo es la persona que le puede acompañar para apoyarlo en el diseño asertivo de su autoconcepto, le acompaña a conocer sus emociones y gestionarlas de forma asertiva, el psicólogo es quien puede determinar sí “algo anda mal” le da un nombre clínico y diseña las estrategias asertivas para corregir a tiempo patrones de crianza negativos, en vías de fomentar una comunicación empática en el hogar y sanar las heridas de infancia.
Cada adolescente tiene una vivencia distinta, algunos tienen vacíos emocionales, otros se sobrecargan de actividades por no sentirse parte de un grupo “selecto”, algunos tantos buscan la ruta de los vicios, como escape al caos que se vive en casa, otros se enfocan en ser una copia fiel y exacta de papá o mamá (idealizamos a nuestras figuras de poder) todo esto pasa en casa y muchas veces no se toma en cuenta.
Otro detalle importante y abrumador es que cada año, de acuerdo a diversos estudios consultados, la estadística refleja que cerca de 45.800 adolescentes mueren víctimas del suicidio, siendo está la quinta causa de muerte más frecuente entre jóvenes de 10 a 19 años respectivamente.
Tenemos que comenzar a actuar distinto, comenzar a preguntarnos cuáles son las necesidades afectivas de mi hij@ y cómo puedo llegar al origen de ellas sin parecer invasivo en su espacio.
Entonces es necesario saber, cómo funciona el cerebro de nuestros adolescentes…
Nuestro punto de partida es que el desarrollo del cerebro de un ser humano está relacionado con las experiencias sociales durante la etapa de la adolescencia.
El cerebro termina de desarrollarse entre los 25 y 30 años, sin embargo, todas nuestras vivencias en la adolescencia marcan una ruta trascendental acerca de cómo vamos a operar conductualmente a futuro. Entonces es válido preguntarnos ¿Qué estructura le voy ofreciendo a mi hij@? Por ejemplo, ¿Tu hij@ conoce tu trabaj@? Es importante enseñar rutinas a nuestros hij@s desde niñ@s, enseñarles a ganarse las cosas. ¿Deseas un juguete? Entonces debes cumplir con ciertas tareas del hogar y por ellas te vamos a pagar, ese dinero debes ahorrarlo y tendrá como fin comprar el juguete que deseas.
Sin darnos cuenta le estamos dando estructura a su proyección a futuro, le estoy enseñando a ganarse las cosas, el valor de las mismas, el concepto de ahorro, el sentido de pertenencia y la inspiración por el trabajo honrado.
Muchas veces subestimamos la capacidad de nuestros adolescentes y resulta que en este periodo su cerebro está más disponible para conocer el contexto de la adaptabilidad y el aprendizaje, entonces pregúntale a tu hij@ ¿Qué actividades le gustaría aprender, que hasta hoy no se atreve por miedo, por resistencia o por no sentirse capaz? Evita juzgar y transfórmate en el punto de confianza inquebrantable para tu hij@, esa persona número uno a llamar cuando se tenga un problema o una emergencia. Construyamos juntos el cimiento solido de la confianza y que nuestros hij@s no busquen afuera la calidez de un hogar asertivo.
La gran preocupación de papá y mamá; el estrés y el insomnio en la adolescencia, cada ser humano tiene una respuesta distinta al estrés, sin embargo, es importante validar con nuestros hij@s su sentir, muchas veces les exigimos demasiado, por ejemplo, en el contexto académico, sin darnos cuenta que esta presión eleva sus niveles de estrés, sí algo no está bien, ir al psicólogo es la solución más rápida y efectiva.
En cuanto al sueño, sí lo sé, es un caos que un adolescente tenga un horario “normal” para dormir, verán muchos estudios señalan que la hormona melatonina, encargada del sueño, funciona de forma diferente en los niñ@s, adolescentes y adultos. Específicamente en la adolescencia los niveles de melatonina permanecen altos hasta muy entrada la noche y no disminuyen sino hasta avanzada la mañana, traducción al español; a un adolescente le resulta fácil dormirse a las 2 am y despertar al mediodía porque químicamente su cerebro trabaja de esta forma.
En vez de generar un caos con el tema del sueño, seamos astutos, ofrezcamos actividades que los agoten durante la tarde, también una buena opción son los espacios de relajación como el yoga, colorear mándalas, (aquí cuidado porque es un asunto de gustos) evitemos obligar a nuestros jóvenes a realizar cierta actividad, porque esto eleva el nivel de estrés. Conversemos con nuestros hij@s acerca de las consecuencias de una inadecuada higiene del sueño y resulta que la más preocupante es que afecta nuestra atención y memoria.
Cada adolescente es un universo único y diverso, sí lo hostigas, le gritas y le exiges tendrás de vuelta una respuesta reactiva, rebelde, distante, entonces estarás construyendo a un futuro narcisista en potencia. Cuando invitas a conversar, bajas el tono, evitas el juicio, te dispones a escuchar, te vuelves compañía aun en los errores más triviales, cuando alientas porque la nota en un examen no fue perfecta, tu hij@ tendrá claro que pase lo que pase tú serás su primera opción para pedir ayuda o para abrazarte, sí operas de esta forma, entonces comprendiste cómo funciona el cerebro de un adolescente y te vas a evitar infinidad de dolores de cabeza.
Seamos empáticos, recordemos que nosotros ya vivimos esa edad y te aseguro que fuiste incluso más desafiante que tu hij@. Un abrazo enorme y sigamos construyendo una comunidad orientada a la crianza asertiva y respetuosa.


