Ser madre es una travesía hermosa para unas y no tan romántica para otras, en este planeta tenemos de todo y para todos, la cuestión reside en cómo vives tú desde el rol de mujer única e independiente, la maternidad. Habitamos en culturas radicales, que antes de permitirse escuchar asertivamente, señalan, juzgan, discriminan, blasfeman, siendo la mayoría de estos humanos, seres que aún no experimentan la maternidad y su complejidad en sí misma.
Ser madre es complejo, más cuando la sociedad te impone un guión y metas de “perfección” que se alejan de la química que puede desarrollarse sólo con mirar el rostro de un hijo. Ser madre es tener la valentía de sobreponerse ante un diagnóstico como el Autismo y comenzar a descubrir que más allá de todo esfuerzo, de acabar el día con el cuerpo adolorido, de agotarse tratando de comprender ese universo, la sonrisa de tu hijo y un pequeño contacto visual, vale cada detalle que te esmeras en ofrecerle.
En la travesía de ser una madre azul la mayoría se olvida de sí misma y comienzan una ruta enmarcada en dar el todo por el todo para que el hogar funcione “perfecto” para que todo esté en “orden” y sin darse cuenta se diluyen en un mar de responsabilidades, donde cada quien aunque viven en la misma casa, parecen desconocidos. Entonces, mamá tiene la nueva misión de reconectarlos a todos.
Querida mamá está súper bien sentirse cansada, no tienes la culpa si algo sale mal, porque nadie trae un manual para criar a un hijo de forma correcta, ¿Qué es la forma correcta? Nadie lo sabe, porque la vida es un maravilloso libro de hojas en blanco que cada quien desde su libre albedrio va rellenando. Está bien sentir que el mundo se viene encima cuando un médico dice que tu pequeño tiene autismo, porque se tiene la creencia absurda de que los hijos tienen que ser “perfectos” cuando esa palabra está llena de ambigüedades.
Sin embargo, es propicio que te regales un instante para reflexionar; que dar el todo por el todo, en algún momento te pasará una factura terrible, porque simplemente sin darte cuenta te suprimiste y te olvidaste de hacer las cosas que te apasionan.
En ecostravesia hay un espacio especial para las madres con niños Autistas, así nace el Clan de los Corazones Azules, un espacio que nos permitirá compartir vivencias y anécdotas para rediseñar el sendero que se transita en toda esta montaña rusa de emociones, cada mes tendremos dos encuentros vía zoom, la oportunidad genial para drenar el sentir e investigar acerca de los avances que permiten que los niños tengan una mejor calidad de vida, estos encuentros son gratuitos, mantente atenta a mis publicaciones y estará la ruta de inscripción.
Recuerda… Antes de ser mamá eres un ser humano que puede vivir a plenitud su maternidad sin importar el diagnostico de tu hijo, lo maravilloso del ser humano es que con el tiempo acumula vivencias, constantemente está expuesto al cambio interno y externo, las cosas que no nos agradan hoy, mañana pueda que terminen siendo parte de nuestras vidas.
El desafío hoy es permitirte la oportunidad de hacer algo que llevas mucho tiempo sin hacer, no me refiero a encerrarte en el baño a jugar con tu teléfono 5 minutos para escapar, me refiero a una actividad que te permita regresar a ti, que te recuerde que estas viva, que tus emociones siguen allí, que sigues siendo sexy, que tu sonrisa sigue tatuada en tu rostro, créeme a alguien en este planeta le parece que eres demasiado genial y jamás te lo ha mencionado.
En el momento que elijas vivirte a plenitud, en ese momento serás desde tu propia inspiración, la mejor mamá, amiga, esposa, amante, compañera, tía, hermana e hija, del planeta, porque cuando los seres humanos se ocupan de sí mismos, lo que ofrecen al mundo es su más pura esencia y esa no discrimina, no condiciona, no exige, esa esencia sólo busca la felicidad y el armónico engranaje del hogar, sin etiquetas.
¿Nos vemos en el primer encuentro del Clan de los Corazones Azules?
Déjame saber.


