Ese instante donde te informan que estás embarazada trae consigo una explosión de emociones, sino estaba en tus planes, la pregunta que retumba en tu cabeza es; ¿Y ahora qué hago?, si es planificado viene un momento de euforia para luego dar paso a miles de dudas que te hacen cuestionar tu futuro rol como madre. Y entre las tantas opciones, también puede pasar que no lo estabas buscando, pero llego y es motivo de alegría para tu hogar.
Sea cual sea la situación, las emociones juegan un papel vital en nuestras vidas y la del bebé, desde el primer instante que se fecunda el ovulo, allí tenemos vida, un ser humano da su primer paso hacia la existencia y se comienza a construir un vínculo maravilloso entre mamá, papá y el bebé.
En este punto tus emociones inician un viaje lleno de altibajos, cambios de humor, inestabilidad en tus estados de ánimo e incluso existen cosas que amabas hacer o comer y de un momento a otro las detestas. Esto es muy normal, tu cuerpo se va adaptando progresivamente a todos los cambios que el proceso de gestación le ofrece.
Sin embargo, atenderte es prioridad, comienza a trabajar en hábitos emocionales saludables para ti y para tu bebé.
Haz respiraciones por conteo, inhalas contando 6, retienes contando 5, exhalas contando 7, descansas contando 5, y repites el proceso no más de tres veces. Esto lo puedes hacer al despertar, media mañana, al mediodía, a media tarde y en la noche. La idea es que comiences a tener pequeños espacios de conciencia para ti. Dirás ¿Sólo con respirar? así es, las soluciones asertivas para gestionar nuestras emociones habitan en nosotros mismos y no son complejas.
Otro ejercicio maravilloso es meditar, al menos una vez por día y en YouTube encuentras miles de audios que van desde los 5 minutos hasta la hora de duración. Esto permite un espacio de relajación para ti y para el bebé, así vas cultivando la paciencia y refuerzas los vínculos de conexión entre ambos.
Leer al bebé, al menos una vez al día y te recomiendo que sea en la noche, puedes leer tu libro favorito o un cuento. Esto estimula el proceso de gestación y ofrece beneficios maravillosos al asertivo e íntegro desarrollo de tu bebé.
Colorear Mándalas, puedes realizarlo inter/diario y es un espacio extraordinario para trabajar la concentración en ti y calmar las emociones tóxicas que muchas veces nos acogen y no sabemos cómo deshacernos de ellas.
Involucrar a papá en estas actividades genera cercanía y fortalecimiento de los vínculos inquebrantables a nivel afectivo de tu hogar.
Ve pasito a pasito, disfruta tu embarazo, evita prestar atención a los sabelotodo y consejeros expertos, vive el proceso de gestación a tu manera y ritmo, es tu bebé y es tu hogar…


